El Nido del Aguila

Como les anunciaba, en mi entrega anterior, con relación a la reunión de Franco con Adolfo Hitler, el 23 de octubre de 1940, entre otras cosas, Alemania, solicitaba de España la cesión de una de Las Islas Canarias,  por supuesto, llevado por la leyenda negra de la zona de Jandia, he  imaginado, que podía referirse a La Isla de Fuerteventura  y  he  recopilado una serie de datos que quiero compartir con ustedes, empezando por mi experiencia personal.

La primera vez, que oí hablar sobre Fuerteventura, fue, en mi propia casa, pues mi padre me contaba, sus peripecias en la isla, durante su servicio militar. Recién terminada la guerra española, entre los años 1940-45, realizo parte del servicio, en la Isla de Fuerteventura. Sirvió en aviación y me comentaba, como al llegar a la isla, la inexistencia de muelle donde atracar el barco, le hizo tener que  bajar a tierra, en lanchilla. Me hablaba del aeropuerto, una pista de tierra, que cuando llegaba un avión de noche, la iluminaban quemando aulagas, a ambos lados de la pista. Para emplazarnos dentro de esta historia debemos imaginar la situación de Fuerteventura durante esa época.

 Cuando oí hablar de nuevo de Fuerteventura y de Jandia en particular fue en el año 1964, tendría yo unos trece años, fue un estudiante de magisterio, quien más tarde fue profesor aquí en Arucas, el nos habló, al grupo que lo escuchábamos, entre asustados y asombrados, de la base secreta de submarinos, que durante la segunda guerra mundial existió en la zona de Jandia y además estaba convencido de que Hitler no había muerto y se refugiaba en Cofete.

Imaginen, con aquella edad,  lo que significó para mi verme poseedor de una información tan oscura e intrigante, máxime teniendo en cuenta que mi padre  había estado allí durante ese periodo  de tiempo. No recuerdo a mi padre mencionarme  nada de eso, pero teniendo en cuenta la distancia  a recorrer, los medios de transporte y el estado de las pistas de tierra, de la época, no es de extrañar el desconocimiento de lo que allí podía estar pasando. Ir en aquella época  de Puerto Cabras (así se llamaba antes Puerto del Rosario) a Cofete era todo una odisea.

No recuerdo, hablar ni escuchar más sobre el  tema durante los años siguientes y no es hasta años más tarde, en 1972 cuando viajo por primera vez a Fuerteventura y vuelven a mi memoria lo que me habían contado de La Isla. Allí me encuentro con el aeropuerto, del que me hablaba mi padre, ya en desuso por supuesto, una carretera lo atravesaba de lado a lado  Imaginen la Fuerteventura de hace 40 años que me encontré, carreteras de tierra por todas partes y pocas por supuesto. Ahora podía imaginar mejor como era en 1940.

No me quería perder la visita a Jandia, y por la carretera que por el interior de la isla pasaba por Gran Tarajal, continúe hacia mi destino. Al circular por la pista de tierra que serpenteaba entre laderas y barrancos, donde cada vehículo parecía marcar rodadas diferentes,  llegamos a lo que se denominaba La Pared, en ese lugar la carretera tenía un solo paso y a ambos lados de la misma, encontré la famosa pared que dividía Jandia del resto de la Isla.

La Persona que me acompañaba me contó de la existencia, poco tiempo atrás de un vigilante que controlaba la entrada y la salida de la Península de Jandia en dicho lugar.

 

Algunos historiadores prehispánicos defienden la teoría, que dicha pared separaba el reino de Maxorata del reino de Jandia. Después de la conquista, la península dependió siempre de los señores de Lanzarote, y no de los de Fuerteventura. Tras la abolición de los señoríos, por las Cortes de Cádiz (1811), Jandía se integró en la división administrativa del estado y, por tanto, en el término municipal de Pájara. Ese mismo año el Consejo de Castilla, anuló lo dicho anteriormente por Las Cortes de Cádiz y reconoció, el señorío de la península de Jandía a los Marqueses de Lanzarote, Condes de Santa Coloma y Cifuentes, Grandes de España. Así continuó, constituyendo una única y enorme finca, conocida como Dehesa de Jandia con más de  18.000 hectáreas de terreno, que constituían la mayor propiedad  rústica de Canarias en la época. Un lugar por entonces, casi desértico, aislado del progreso y de todo signo de civilización.

Continué mi viaje hacia Morro Jable, donde pase la noche, en uno de los pocos lugares que existían en aquella época, El Hotel Casa Atlántica. Al día siguiente seguí mi viaje hacia Jandia, al poco de salir del pueblo, encontramos un cementerio cerca de la playa, Ya comencé a elucubrar y hacer preguntas, se me informo que era un cementerio de pescadores, pero que al otro lado de la península de Jandia, se decía, existían tumbas que se creían eran de soldados alemanes, nunca llegue a ver dicho lugar. Continuando hacia el faro, me encontré con una gran pista de aterrizaje, en desuso, según me dijeron. Siguiendo otra pista de tierra, subí a lo alto de una montaña, desde donde se divisaba la Playa de Cofete.

Deshice el camino andado y volví a Puerto Cabras, desde donde partí hacia Corralejo, pasando por La Oliva, la carretera actual de las Playas no existía aun, Las      carreteras seguían siendo de tierra y discurrían en medio de paredes de piedra a ambos lados de la misma.

 Aquella noche compartí mesa y mantel, con Don Domingo González Arroyo, al que me acababan de presentar,  esa cena  tuvo lugar en El hotel Corralejo y de allí nos fuimos en dirección a El Cotillo, donde a mitad de camino, pernoctamos en una casa vacía propiedad de una de las personas que me sirvieron de anfitrión en aquel viaje.

Tuve el honor, también aquellos días, de conocer a Don David J. Nieves Cabrera, un gran conocedor de la Isla y realizador en el año 1962 de la película, Fuerteventura, el cual me acompaño en parte de mi recorrido. Con esto termino mi relato sobre mi primera visita a Fuerteventura y entro de lleno en:

 

La leyenda negra de Gustav Winter

 

Ahora quiero incluir en esta historia a Her Gustav Winter, uno de los personajes más famosos de la historia de Fuerteventura del siglo XX, nacido en Alemania en el año 1893.

En 1913, con tan solo veinte años de edad, viaja a la Argentina y, a su vuelta en 1914, ya empezada la primera guerra mundial, los ingleses abordan, en el Canal de la Mancha, el barco en que viajaba, lo detienen y lo recluyen en un barco-prisión, anclado en Portsmouth. Es la primera vez que los servicios secretos ingleses ya lo consideran sospechoso de espionaje. En febrero de 1915, se evade, alcanzando a nado el buque neerlandés Hollandia, y huye a España, donde residirá desde 1915.Cuentan que una vez en España, tuvo la osadía de acudir al consulado inglés, haciéndose pasar por súbdito británico, dado que su apellido Winter,  tiene origen anglosajón y solicitar una ayuda económica, ayuda que los ingleses le concedieron. Quizás este hecho, de dirigirse voluntariamente y burlarse de quien hasta hace poco, eran sus carceleros, nos ayuda a conocer más a nuestro personaje.

Termina su carrera de ingeniero en La Península, donde realiza varias obras. Recala en Las Palmas en 1924, donde entre otras obras realiza la central eléctrica de Guanarteme, la conocida como CICER.

En Julio del año 1937, en plena guerra civil española, viaja a Burgos, donde ante la imposibilidad de adquirirla, alquila a los Marqueses de Lanzarote, la península de Jandia, dado que las leyes de la época prohibían a los extranjeros tener propiedades en España.

Si cotejamos las fechas, veremos que cuando tiene lugar la reunión en Hendaya, entre Franco y Adolfo Hitler, ya la península de Jandia estaba en manos alemanas.

No es hasta abril del año 1941, solo cinco meses, después de la negativa de Franco a unirse con Alemania, cuando la empresa Dehesa de Jandia S.A. compra la inmensa finca de Jandia. La empresa, según se ha dicho, fue constituida por accionistas testaferros españoles, que nombran al Sr. Gustav Winter, Administrador único de la empresa.

Sólo a partir de 1958, podrá Her Winter aparecer como propietario. El 5 de agosto de ese año, se nacionalizó español, con el nombre de Gustavo Winter Klingele, lo que le permitió,  por fin ser accionista mayoritario de la empresa Dehesa de Jandía.

No disponemos de la información necesaria para saber lo que en aquella época costaría tan inmensa propiedad, tenemos constancia que durante finales de los años 1960 y principio de los 70 se podían comprar terrenos baldíos en Fuerteventura entre 5 y 15 pesetas el metro cuadrado, supongamos pues, que pudieran costar una o dos pesetas el metro cuadrado en abril de 1941, es decir entre dieciocho y 36 millones de pesetas. ¿Como una persona, que se vio obligada a pedir un préstamo a los ingleses en el año 1915, que termina sus estudios en 1921, en menos de veinte años reúne tal inmensa cantidad de dinero de la época? Además se le conoce como propietario de una mina de carbón, una empresa de transportes fluviales en el Rhin y el Danubio y otras industrias. Sea como fuere ¿Como invierte en algo con tan poco futuro en aquella época?

¿Acaso era un visionario o lo había adquirida con otras miras?

Diversos estudiosos han comentado el caso, desde el punto de vista histórico. Para algunos, parece claro, que el ingeniero alemán, actuó como intermediario, entre el gobierno alemán y los inversores de su país. Her Winter habría atraído capital público y privado alemán, para la electrificación y construcción de un muelle, una fábrica de cemento, unas salinas y una factoría de conservas y harinas de pescado adquiriendo, además, una flota de once pesqueros. (Todo ello, quizás, de gran importancia si efectivamente se quería dotar a Jandia de la infraestructura necesaria para su utilización militar encubierta). Inversión esta que, según el Foreign Office, (servicio secreto inglés) pudo llegar a los 30 millones de pesetas, a sumar al coste del terreno que formaba la Península de Jandia

¿Fue la negativa de Franco a unirse a Alemania en  la segunda guerra mundial la que  impidió que se pusieran en marcha todas estas obras? El destino de estas inversiones estatales o paraestatales, no parece claro, sin una motivación estratégica militar, aunque su familia lo niega.

Lo cierto es, que ya desde 1937  Her Winter había mostrado los planos de su proyecto industrial en Jandia, al periodista Vicente Martínez, en Las Palmas, y en 1938, visitó Fuerteventura, con una pequeña expedición de expertos alemanes a bordo del barco Richard Ohlrogge, para investigar la zona, hacer fotografías y trazar planos de la costa. ¿Se estaba fraguando ya la utilización de la isla como futura base Alemana? Aun estábamos en plena Guerra Civil y la segunda Guerra Mundial no había comenzado.

Habilitó  Her Winter, también en los años 40, ya comenzada la segunda Guerra mundial, un aeródromo muy cerca de la Punta del Faro de Jandía, apisonando una pista de tierra de 800 metros de largo y 75 de ancho que ,según su versión, iban a usar aviones militares españoles a finales de los cuarenta como aeródromo de socorro y para transportar a sus amigos cazadores y pescadores ya que era un gran aficionado a la caza y la pesca; los habitantes de Jandía recuerdan con cierta suspicacia el ir y venir de militares españoles(¿O eran Alemanes?) en los años cuarenta.

 Su familia lo niega y dice que dicha pista de aterrizaje fue Construida mucho mas tarde por Protucasa, empresa de la Extinta Caja Insular de Ahorros, que adquirió parte de la finca, creo durante la época de 1980, y que pretendía hacer un Aeroclub.Además yo con mis propios ojos vi ese aeropuerto ya construido en 1972.

Sin embargo las fechas no nos cuadran. Si una vez finalizada la segunda guerra mundial, en el año 1950 el aeródromo fue objeto de una investigación por parte del Jefe de la Zona Aérea de Canarias, es porque ya existía en esa fecha. El Sr. Gustav Winter  deseandolo poder seguir utilizando para fines comerciales, diseñó un plano a tal efecto y justificó la existencia de la pista por la posibilidad de solucionar evacuaciones debidas a urgencias médicas del pueblo de Morro Jable. Las explicaciones no satisficieron al mando aéreo militar y el uso de la pista fue prohibido a partir de ese momento. Esa suspensión no fue motivo para que el Sr. Winter no siguiera usando el aeropuerto en algunas ocasiones, sobre todo con carácter humanitario, como evacuar heridos y parturientas en apuros a Las Palmas.  ¿Como es entonces que la familia diga que el aeropuerto lo hizo Protucasa?

El Sr. Winter  fue protagonista de una leyenda atractiva, aunque dudosamente acorde con la realidad que aquí trato de relatar. Según la misma, el magnífico palacete semifortificado que construyó  el Sr. Winter en el insólito y aislado paraje de Cofete –en medio de la nada– habría servido durante la segunda guerra mundial de lugar de descanso, refugio o avituallamiento para las tripulaciones de los submarinos alemanes, que además se habrían servido de la bahía de Ajuy, algunas millas al norte, como base natural.

Que los alemanes de Jandía suministraban víveres a los submarinos alemanes en aguas canarias, eran conversaciones que ya circulaban entre los militares destinados en Fuerteventura en los años cuarenta. También se ha supuesto, que desde la torre de Villa Winter podrían haberse orientado a submarinos o aviones alemanes en un lugar tan próximo al Puerto de la Luz  y al aeropuerto de Gando (Las Palmas), y existe el testimonio, transmitido por el investigador Juan Pedro Martín Luzardo, (Autor de un libro sobre este tema) de un ex piloto británico de la RAF, que aseguraba haber derribado sobre Cofete un avión alemán, durante la segunda guerra mundial.

¿Explicaría esto la veracidad de  la  utilización del aeropuerto construido, como una base secreta Alemana, en territorio español? Todo ello, podría ser coherente, con el aislamiento del lugar, con la disponibilidad de un equipo médico y de enfermería, entonces único en la isla, con la aparente protección, del régimen franquista, que entre otras concesiones, destinó presos políticos al servicio del Sr. Winter y con la frecuente presencia de militares españoles en la casa, donde pasarían fines de semana, so pretexto de cacerías. Se ha llegado incluso a conjeturar, que la casa de Cofete habría sido concebida como el último refugio de Adolf Hitler y Eva Braun tal y como me lo habían contado a mí en el año 1964.En un programa de investigacion emitido en  TV recientemente, donde un grupo de investigadores tratan de seguir la pista de los nazis que desaparecieron en America del sur,vuelve a aparecer La Casa Winter como punto intermedio en el recorrido Berlin-Sudamerica.

Sin embargo, la familia data la construcción de la casa, a partir de 1946,  aunque fuentes de los servicios secretos británicos y algunos de sus detractores  hablaron de 1940 y otros han hablado con mucha ligereza, de finales de los años treinta. Lógicamente si le damos la razón a la familia, la casa no se pudo usar para los fines descritos anteriormente. Otro hecho comprobado es que la casa de Cofete, nunca fue utilizada por la familia Winter, vivieron siempre en Morro Jable. ¿Por qué entonces, lo de su construcción en un lugar tan aislado?

Según su familia, la guerra mundial alejó a Gustav Winter de su finca en Fuerteventura durante unos años, fue reclutado como ingeniero para la Marina de Guerra alemana, entre 1940 y 1944, dirigió un astillero de submarinos, de la armada en Burdeos. Esta información nunca se pudo constatar. ¿Coincidencia esta, que pudo dar lugar a la leyenda sobre la supuesta base de Submarinos en Jandia? ¿O confirmación de la realidad de la leyenda?

Una vez acabada la Segunda guerra mundial, El Sr. Winter  apareció  en una Lista de repatriación de espías alemanes residentes en España,  que supuestamente vivían en nuestro País “con la protección de Franco”. Esta Lista  fue elaborada por los aliados, al final de la segunda guerra mundial (1945),  con el fin, nunca satisfecho de reclamarlos y juzgarlos. En esa lista aparecían los motivos de dicha reclamación del Sr. Winter, de manera coincidente con la leyenda, el Sr. Winter es descrito, como “agente alemán en Canarias encargado de los puestos de observación, equipados con telefonía sin hilos, y del abastecimiento de los submarinos alemanes”.

Sólo en 1947 permitieron, los aliados, que la familia Winter regresara a Canarias. ¿Es que acaso, los cargos contra Él habían sido retirados? ¿Franco intercedió por Él?

Si no se ha podido constatar, que el Sr. Winter estuviera en Burdeos dirigiendo supuestamente, la base de submarinos alemanes. ¿Donde estuvo de 1940 a 1945, año este, en que fue  reclamado por los aliados? Si los aliados no le dejaron volver a Canarias hasta 1947. ¿Donde estuvo de 1945 a 1947?

 Por supuesto en algunos casos las fechas se superponen, ¿Cómo dice la familia que la casa se empezó a construir en 1946, si según acabamos de ver no volvieron a Fuerteventura  hasta 1947?

A principios de los sesenta, visitó al Sr. Winter, por motivos profesionales, el ingeniero agrónomo, Don Manuel Bermejo, quien con el transcurso de los años, sería alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, entre otros cargos políticos, administrativos y docentes. Y es testigo, de cómo, para entrar en Jandía era preciso identificarse ante el guardián que custodiaba la entrada de la alambrada de su propiedad, en la ya comentaba Pared, el cual pedía autorización,    comunicándose por radio con el Sr Winter en Morro Jable. El Sr. Bermejo fue invitado por el Sr. Winter a visitar la casa de Cofete y nos resume bien las conjeturas que se han alimentado durante años acerca de la casa de los Winter y nos relata su experiencia de esta visita:

En este paisaje de soledad absoluta, el encontrarse  una casa enorme, en medio de la playa, con sólidas paredes, muchas habitaciones, una cocina capaz para muchos comensales, unos sótanos amplísimos, con instrumentos de música, sientes que es un elemento insólito, como un elemento extraterrestre, que allí se ha depositado y que te crea, una serie de interrogantes sobre su destino, ya que desde luego no es, ni puede ser, por sus dimensiones, el sitio de recreo y reposo de una familia.
Como tal, las interpretaciones de para qué servía, la posibilidad de vivir allí, sin que nadie, en el mundo civilizado pueda tener conocimiento de tu existencia, la cercanía de un aeropuerto de tierra, sito casi al extremo sur de Jandía y, por tanto, no lejos de ella, el aislamiento que creaba El Sr.Winter con el control por radio a todo el que quería acceder a la península de Jandía, su dominio total de ella, la frecuencia de los hundimientos de mercantes
aliados en el entorno de Canarias, por submarinos alemanes, a cuya nacionalidad pertenecía Winter, el que hayan sido precisamente prisioneros políticos españoles cedidos por el Régimen Franquista, los que hicieron la carretera de acceso, son todos elementos que confluyen en una especulación mental, del uso a que se destinó  esta enorme casa, nada sé con certeza, que relacionen unas cosas con otras”.

Las conjeturas del Sr. Bermejo, una persona ilustrada e instruida ¿Eran acertadas o también estaba influenciado por la leyenda negra de la casa de Cofete?

La  familia del Sr Winter, desmiente  estos hechos aduciendo varias razones .Entre ellas la de que los Submarinos Alemanes, cargaban el combustible abiertamente en los muelles de Santa Cruz y de Las Palmas, hecho este demostrado. Desmienten también todo lo publicado en el libo de Martin Luzardo, quien relata una serie de hechos que dejan en mal lugar la figura del Sr. Winter.

Desde mi primer viaje, en 1972 a Fuerteventura,  he realizado durante el trascurso de estos cuarenta años más de 800 viajes mas, la fortaleza de los Winter solo la he visto desde el Aire. Hoy día es propiedad de la empresa constructora Lopesan que tiene restringido su acceso.

No afirmo ni niego nada, con este relato, solo me limito a contar mi experiencia y lo que cuenta la leyenda negra, de lo que pudo haber pasado o no en la  Península de Jandia durante los años de La Segunda Guerra Mundial. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

La gran labor social y el altruismo del Sr. Winter en Jandia  y, en particular, en Morro Jable ha sido reconocida incluso por quienes lo critican. El bien que hizo a todos los vecinos, los puestos de trabajo que creo y el magnífico auge que dio a la agricultura y ganadería, son innegables.

El que hoy la península de Jandia sea un emporio turístico, se le debe en mucho a su labor. Estos hechos sí que están probados y no forman parte de ninguna leyenda.

Comentarios

11.09 | 11:34

Responderle a CRISTINA tu correo electrónico me viene devuelto estoy a tu disposición envíame otra direccion de correo que sea valida

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10.09 | 18:06

Hola Juan, estamos.preparando un documental sobre este señor. Podrianos ponernos en contacto con ud para charlar del tema?
X gracias.
cristina.sanz@atrevida.com

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22.06 | 00:11

Lo puedes ver directamente en mi muro de facebook,hace un par de minutos que lo he subido

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21.06 | 14:36

Buenas , este video no se ve , como la primera parte de la carrera de campeones de barcelona de 1990 .- Amén .

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