El Periodico La Falange

Hoy les doy a conocer otra de mis Tarjetas-menus, la realizada con motivo del Almuerzo  homenaje de afecto y admiración, a Don Ignacio Quintana Marrero. Presidente de la Asociación de la Prensa y Director del Periódico La Falange, celebrado en el Hotel Parque el  7 de marzo de 1948.

Nació, Don Ignacio en Teror en 1909.  Sus años de formación en el Seminario Pontificio de Canarias, donde estudió Humanidades, Filosofía y Teología y en Madrid donde cursó Periodismo, lo convierten en uno de los más destacados intelectuales de Canarias, de mediados del siglo XX, llegando a obtener el Premio de Poesía “Tomás Morales” en 1964, además de otros de carácter periodístico y literario. Poeta de vocación y periodista de profesión.

Ignacio Quintana Marrero (1909-1983), ha sido uno de los escritores y periodistas más importantes y reconocidos – junto con Francisco González Díaz y Pino Ojeda Quevedo – que ha dado Teror. 

 

Fue Don Ignacio el director del periódico La Falange.  Este diario, órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., surgió, tras el golpe de estado militar, del 18 de julio de 1936 como portavoz del régimen franquista, en un contexto de legislación de prensa restrictiva y totalitaria, que no permitió la coexistencia de ningún otro diario durante un largo periodo. Fue Don Ignacio su director desde 1942 hasta su desaparición en 1962. El periódico La Falange se benefició del cierre forzoso del “Diario de Las Palmas” y de una falta de competencia que se refleja en los pocos cambios en forma y contenido hasta los años 60. En 1962 desaparece el subtítulo que indica su condición de portavoz ideológico, y en 1963 cambia su cabecera por la de “El Eco de Canarias”, más aséptica y regional. Su primer director fue Francisco Fiol, al que le siguió Najul; pero fue Ignacio Quintana Marrero quien estuvo al frente del mismo durante 20 años, hasta el cambio de denominación.


Pese a esto, Ignacio Quintana destaca, por  impulsar en 1945 la sección semanal “Letras Canarias” que se convirtió en el órgano de expresión literario más activo de entonces, además de la sección crítica “Plumas de las islas”, publicada a lo largo de los años 40, en la que dejaron su huella críticos y estudiosos de la literatura insular como Joaquín Artilles, con quien colabora en una “Historia de la Literatura Canaria” (1978), Mª Rosa Alonso o los hermanos Antonio y Sebastián de la Nuez.  

Su fuerte convicción religiosa y, principalmente, su fervor por la Virgen del Pino, dio lugar a que le dedicara buena parte de su producción literaria, tanto en algunos de sus libros como en multitud de artículos periodísticos e incluso un Himno Popular. Esta composición musical la realizó por encargo del Obispo Pildain en 1955, con motivo de la celebración del cincuentenario de la Coronación Canónica de la Patrona al que, posteriormente, pondría música el director de la Banda del Regimiento Militar de Infantería de Las Palmas, José Moya Guillén. Desde entonces, este Himno continúa cantándose en la Basílica durante la festividad del Pino, alternándose con el que ya había escrito en 1914 el Canónigo Miguel Suárez Miranda. Aunque de posterior implantación, también ha conseguido calar muy hondo.

Reina sonriente, madre del amor,
eres, oh dulce, oh pía, oh clemente,
de la canaria gente
la torre del fervor.
Tú eres la esperanza del pueblo canario,
firme sobre el árbol de eterno verdor…
Eres Tú la que vio de un santuario
de dragos y pinos nacer a Teror.

 

A Ignacio Quintana Marrero le correspondió anunciar por primera vez las fiestas de Nuestra Señora del Pino, al asumir el compromiso y el honor de ser su primer pregonero en el año 1948, honor que volvió a repetir en 1964.  

El Ayuntamiento de Teror, conmemoró el centenario de su nacimiento con una muestra documental  y gráfica de su obra, el jueves 3 de diciembre de 2009.En dicha exposición que sobre la vida y obra de Ignacio Quintana Marrero se realizo  en ese año, se descubrió una anotación autógrafa del mismo, con el primer texto que escribió para el estribillo y que el obispo Pildain si no le obligó, sí le insinuó cambiar:

 Reina de frente, madre de perfil,
eres, oh dulce, oh pía, oh clemente,
de la canaria gente
la torre de marfil.

Tuvo Don Ignacio un gran poder mediático y social, durante su etapa como Director del Periodico La Falange y algunos le temían por su afiliación política, nada más lejos de la verdad, pues cuentan que Don Ignacio siempre estaba presto a usar su influencia para favorecer a quien se le solicitaba.

 Es realmente increible, que un hombre qué demostró su valía, tanto en las letras, como en su vida personal, dedicada a su ciudad natal y a su Virgen del Pino, aunque  marcado por su  pronunciamiento Franquista,lo que me lleva a plantearme las siguientes preguntas: ¿Fue discriminado por  su ideología política? ¿Porque esperó  Teror a concederle el Título de Hijo Predilecto  27 años después de su muerte? ¿No se habían percatado en su propio municipio de la grandeza de este  personaje? ¿O fueron quizás sus antecedentes políticos los que jugaron en su contra?

Quizás la figura de Don Ignacio haya sabido conjugar a esas dos Españas y la tan cacareada memoria histórica, esté desmemoriada cuando se habla de Don Ignacio. Quiero ir más lejos y creer, como buen devoto de la Virgen Pino que ella medió en  su hijo Ignacio Quintana Marrero, para que se reconociera su labor. Espero que otros defensores de la memoria histórica, tomen ejemplo y encuentren motivos que unan y no que desunan a todos los canarios

 

Comentarios

11.09 | 11:34

Responderle a CRISTINA tu correo electrónico me viene devuelto estoy a tu disposición envíame otra direccion de correo que sea valida

...
10.09 | 18:06

Hola Juan, estamos.preparando un documental sobre este señor. Podrianos ponernos en contacto con ud para charlar del tema?
X gracias.
cristina.sanz@atrevida.com

...
22.06 | 00:11

Lo puedes ver directamente en mi muro de facebook,hace un par de minutos que lo he subido

...
21.06 | 14:36

Buenas , este video no se ve , como la primera parte de la carrera de campeones de barcelona de 1990 .- Amén .

...